miércoles, 14 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Freiburg. Alemania

Freiburg es una ciudad preciosa. A las puertas mismo de la Selva Negra está rodeada por un paisaje espectacular, plagado de montañas, bosques y ríos que configuran uno de los ecosistemas más inalterados de Europa. La cantidad de agua que emana de cualquier parte permite a los niños de la ciudad disfrutar de una red de pequeños canales en los cuales hacen navegar barquitos. (Ver en este enlace: Freiburg)
Uno de los lugares más bonitos de la ciudad es el mercado. Cada mañana centenares de puestos de artesanía, verduras, frutas, quesos, comida, hierbas medicinales y aromáticas, flores, adornos típicos realizados con materiales naturales, etc. se reunen alrededor de la Catedral y ofrecen a paisanos y extranjeros sus productos de una calidad extraordinaria.
Son especialmente bonitos los puestos de juguetes artesanos, sobre todo los de barquitos de madera, a los que niños y padres, abuelos y familiares acuden para comprar. En ellos también venden canicas de cristal maravillosas, de distintos tamaños y colores. Las hubiera comprado todas!

martes, 13 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Pekin. China

Mi viaje a China fue en 2001. Lo recuerdo perfectamente porque salimos de España justo una semana después del fatídico 11-S que arrasó el centro de Manhattan. Todos nuestros familiares, amigos y conocidos nos decían que estábamos locos de no suspender el viaje, a nosotros no nos pareció que fueran unas fechas más peligrosas que las precedentes y que los controles en aeropuertos serían férreos. Así fue. Cualquier parecido con los controles que tenemos en la actualidad es pura anécdota. 
Llegar a Pekin, via París, fue una aventura de largas colas en los controles de pasaportes y de seguridad. Pero no exigía nada más que paciencia.
Pekín era en aquel momento una ciudad en pleno desarrollo, que sorprendía a los visitantes precisamente por la ausencia de noticias que el régimen chino tiene por costumbre ejercer. Así que, no es de extrañar que nos quedásemos alucinados con la visión de la ciudad: altísimos rascacielos flanqueando las principales arterias de la ciudad, autopistas que se cruzaban una sobre la otra como en un scalextric gigante, una contaminación que apenas te dejaba respirar y miles y miles de personas andando, en moto, bicicleta, coche o autobuses en actividad frenética. 
Cruzas la plaza Tiananmen y te encuentras en la entrada de la Ciudad Prohibida. Y cuando cruzas la puerta sobre la que está colocado el retrato monumental de Mao, estás en otro mundo. Un mundo en el que todo parece exclusivo, reservado para los dioses o los emperadores. Los inmensos patios en los que se realizaban los actos oficiales y las recepciones a las embajadas extranjeras, los pabellones de intendencia, los alojamientos de los sirvientes, nobles, funcionarios, las escuelas de formación, los establos, las salas de recepción, los palacios. Todo es maravilloso. Seguro que todos lo recordaréis puesto que se han rodado varias películas en el interior, la más famosa "El Último Emperador".
La fotografía muestra uno de los pabellones en los que se recibía a los embajadores extranjeros antes de presentarse ante el emperador. El documento no tiene la calidad de la fotografía digital puesto que lo tomé con cámara analógica, pero ilustra perfectamente el texto.

domingo, 11 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Moscú. Rusia.

De todas las catedrales que he visitado a lo largo de mis viajes, ninguna me ha dejado tan perpleja como la Catedral ortodoxa de San Basilio en la Plaza Roja de Moscú. Para empezar, su nombre real: Catedral de la Intercesión de la Virgen junto al foso, por el que, seguro, sólo los moscovitas la conocen. 
En segundo lugar, por su arquitectura. Es tan distinta a todas las catedrales, incluso las ortodoxas, que parece más un laberinto que una catedral. Articulada en diversas capillas alrededor de una central, dibuja una planta totalmente irregular que se complica de forma exponencial en el segundo piso. Plagada de color por todas partes, con muros decorados con pinturas de santos y escenas bíblicas de colores muy llamativos, alguno de los accesos de las capillas de la segunda planta parecen las entradas de la Real Maestranza de Sevilla: pared blanca, puerta roja y jambas en color albero. Los arcos son muy parecidos en decoración a la Mezquita de Córdoba, con alternancia de colores rojizo y blanco. 
Este laberinto de iglesias adjuntas alrededor de la capilla principal, a pesar de seguir una lógica, parece más una obra irracional.
Pero si el interior te descoloca, el exterior no es menos alucinante y es precisamente lo que la ha hecho mundialmente famosa: una arquitectura única con sus cúpulas multicolores en forma de bulbo. Aunque parecen de inspiración bizantina u oriental, la verdad es que son fruto de la imaginación de los arquitectos que diseñaron esta catedral en época de Iván el Terrible.
Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1990.

viernes, 9 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Thailandia.

Todos los que seguís mis posts, lo que os agradezco de todo corazón, habréis podido comprobar que en muy pocas ocasiones publico retratos. Y es porque mi respecto por la imagen de los demás y el pudor por la propia, me hacen ser tímida a la hora de hacer fotografías a las personas, incluso cuando estamos en plena calle, y mucho más a la hora de salir en ellas.
Pero cuando frente a la cámara se coloca una imagen tan dulce como la que comparto hoy con vosotros, y además es la propia persona la que está gustosa de que le hagas una foto, entonces no puedes perder la ocasión.
Estábamos de visita a una escuela rural, en un pueblo en el que los niños tenían como mascota una serpiente pitón con una cabeza más grande que la de un bebé, jugaban con ella como si fuera el perro del vecino, y paseaban a lomos de elefantes pequeños mientras sus padres labraban la tierra y explotaban los bosques de teca de los alrededores con los elefantes adultos.
La foto fue tomada en el año 2000, así que el muchachito seguro que es un guapísimo adolescente que su madre tiene que vigilar con ojos de halcón.

jueves, 8 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Tréveris. Alemania

Viajar a Tréveris es visitar el límite Norte del Imperio Romano. Todo el conjunto monumental de la ciudad está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y no es de extrañar, la Porta Nigra, el magnífico anfiteatro, la imponente Basílica de Constantino, las termas, el puente romano y la columna de Igel, y por supuesto la Catedral de Nuestra Señora de Tréveris, son un espléndido ejemplo de la huella que el Imperio dejó en esas remotas tierras. 
La Iglesia (Catedral) de Nuestra Señora es la más antigua de Alemania, ya que se ha establecido su origen en el siglo IV, bajo los auspicios de Santa Elena, madre del Emperador Constantino, que vivió durante un largo tiempo en esa ciudad. Se trata de una iglesia preciosa, enclavada en una plaza que permite su contemplación desde varios puntos de vista. A mí personalmente, me impresionó. Creo que es de una magnificencia, pero a la vez simplicidad, absoluta.
Pude verla por la mañana, por la tarde y por la noche. A cualquier hora del día tenía un encanto especial. La luz de la mañana iluminaba sus cúspides, por la tarde su fachada principal y por la noche, una espectacular iluminación más cercana a la de las antorchas la hacían resplandecer. 
Y si preciosa es por su fachada principal, el claustro es uno de los más bellos que he visto en mi vida. Espero en algún otro post ofreceros alguna fotografía de ese claustro, que además sirve de conexión con la Iglesia de San Pedro, adyacente a la Catedral.

sábado, 3 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Altiplano. Perú

La carretera que va desde Cusco hasta Puno es uno de esos lugares en los que pones a prueba tu condición física. No sólo por el estado de la carretera, que también, sino porque se trata de una de las carreteras situadas a mayor altitud del planeta.
Los habitantes del altiplano peruano están más que acostumbrados a soportar los efectos de la altitud, pero los extranjeros y, sobre todo los turistas, sufren de forma espectacular las consecuencias.
Os contaré mi experiencia. A mitad del camino entre ambas ciudades, tuvimos que hacer una "parada técnica" para estirar un poco las piernas, reponer liquidos y vaciar vejigas. El baño estaba en un pequeño montículo por el que se ascendía mediante apenas seis o siete escalones bajos y amplios. Os aseguro que subir esos escalones fué como coronar el Everest. A esa altitud cualquier esfuerzo es titánico y parece que te vayan a explotar los pulmones. Cada paso es una losa. No es de extrañar pues, que en cada hotel y durante el viaje, tengas que tomar infusiones de hoja de coca o mascar sus hojas. He visto como, literalmente, turistas se desploman sin que tengas tiempo ni a cogerles por el brazo.
Esta altitud hace que los habitantes del altiplano sean personas fuertes y aguerridas. Viven de la escasa agricultura de la zona y, sobre todo, de la ganadería y el pastoreo de los llamados camélidos (llamas, alpacas, vicuñas, guanacos...) que tan apreciadas lanas producen y que son destinadas, principalmente, a la exportación.
Los camélidos pastan en estado de semi-libertad por los páramos del altiplano y, por la noche, se recogen en apriscos realizados con rocas. La fotografía que hoy comparto con vosotros es precisamente de un rebaño de estos animales. Os llamará la atención los pompones que lucen en sus orejas. La lana de estos animales es tan apreciada que no se puede pintar ni marcar, por lo que los pastores han optado por colocarles estos curiosos "pendientes" para distinguir a quien pertenecen. 


viernes, 2 de octubre de 2015

SON LAS FOTOGRAFIAS DE MIS VIAJES. Monte Ararat. Armenia

Si, ya sé que he titulado esta entrada como Monte Ararat, Armenia, y que en realidad debería haber puesto Monte Ararat, Turquía. Y es que la política fué tan caprichosa que determinó la frontera geográfica entre la Armenia actual y Turquía dejando el símbolo nacional de Armenia en territorio turco.
A pesar de todos los convencionalismos geográficos y políticos, la realidad es que el Ararat está tan presente en la vida de los armenios como la Sierra de Montserrat en la de los catalanes, por ejemplo, o el Everest en la de los nepalíes. Esté dónde esté, el pueblo lo ha tomado como símbolo y es tan suyo como su lengua, su cultura o su idiosincrasia... e incluso da nombre a su más popular marca de cognac, por cierto excelente, preferido de Churchill por encima de cualquier otro de origen francés.
Ya os conté en otro post las nefastas relaciones que hay entre armenios y turcos (y no es para menos), motivadas por el genocidio que arrasó a la población armenia. Estas relaciones llegaron al punto de cuestionar el hecho de que en el escudo de Armenia apareciera el Monte Ararat. Este fue un debate abierto en una sesión de Naciones Unidas, en la cual el representante diplomático de Turquía pidió amparo a la Asamblea para que la recién fundada nación Armenia, cambiase su escudo y dejara de utilizar la imagen del Monte Ararat, puesto que estaba en territorio turco.
La respuesta del representante armenio no pudo ser más inteligente: "Ustedes tienen en su bandera la media luna y, que yo sepa, tampoco está en territorio turco".
Ya véis cómo son los armenios. Un pueblo orgulloso de sus tradiciones, sus antepasados, su milenaria historia y su Monte Ararat.