viernes, 29 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFIAS DE MIS VIAJES. Tarragona. España

La fotografía que hoy comparto es de un viaje a pie. Lo hice ayer, bajo un manto de estrellas que cubrían el cielo. La temperatura era tan agradable que me hizo pensar en las razones por las cuales íberos, fenicios y romanos se enamoraron de este magnífico enclave en el Mediterráneo. Y la respuesta era muy sencilla, bastaba con disfrutar del paseo y contemplar el mar desde el Balcón del Mediterráneo.
Al final del trayecto, justo al dar la vuelta en una de las callejuelas de la casco antiguo, me encontré de frente con la fachada lateral de la Catedral. Su belleza me dejó sin palabras. Por muchas veces que la contemple, por muchos años que vayan pasando, siempre tiene la capacidad de sorprenderme, de emocionarme y de llenarme el corazón.
Al alzar la vista para ver el campanario me encontré delante de la imagen que hoy comparto con vosotros. 
Espero que La Capona (campana más famosa de este campanario) repique en vuestras cabezas para transmitiros mi alegría de mostraros mi ciudad.

domingo, 24 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Yala. Sri Lanka

Sri Lanka es un país que ofrece al viajero tantas diferentes caras que, cuando uno está allí, puede tener sensaciones que en ningún otro país puedes experimentar.
Patrimonio histórico, intensa espiritualidad, una naturaleza desbordante, maravillosas plantaciones de té en la alta montaña, gente amable, una costa maravillosa y, por si fuera poco, fauna salvaje.
La fotografía que hoy comparto es de la playa del Parque Nacional de Yala, reserva natural en la que la fauna de la isla se encuentra protegida en un entorno privilegiado.
Búfalos de agua, ciervos, elefantes, cocodrilos, jabalíes, toda clase de aves, reptiles y pequeños animales, conviven en ese hábitat natural con su máximo depredador, el leopardo.
Estas casas de la fotografía están habitadas por una pequeña comunidad de pescadores que viven ahí desde épocas inmemoriales, mucho antes de que el espacio fuera declarado parque nacional. Lo curioso del asunto es que justo en las rocas que dan abrigo a estas casas, toman el sol, descansan y tienen su cobijo los leopardos, que viven en total armonía con esa comunidad. Es algo insólito, pero hay un respeto mútuo que demuestra que el hombre cuando se alinea con la naturaleza y no la agrede, logra que todo a su alrededor sea paz.
Contemplar a los niños jugando en la playa y a los leopardos bostezando en las rocas tomando el sol es un espectáculo que seguro que en ninguna otra parte del mundo podré volver a ver.

martes, 19 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFIAS DE MIS VIAJES. Macchu Picchu. Perú.

Cuando era pequeña, con mis amigas en el colegio, siempre nos preguntábamos qué lugares del mundo nos gustaría visitar. Uno de los que siempre se repetían era las Cataratas del Niágara, creo que por la influencia de las lunas del miel de los famosos, otro sin lugar a dudas París, por aquéllo del romanticismo, y entre los más demandados, Hawai. 
A medida que fuimos creciendo estas preferencias infantiles se fueron sustituyendo por otros lugares más enigmáticos y con misterio: era la época en la que leíamos libros de aventuras con personajes que se dedicaban a descubrir tesoros o ciudades perdidas.
Y fue entonces cuándo nuestras ilusiones derivaron en visitar Macchu Picchu, Chichen Itzá, el Lago Ness o Persépolis. Sin olvidar Cachemira, no me preguntéis por qué.
Poco a poco la vida me ha regalado poder ver con mis propios ojos los deseos de infancia y juventud, aunque, afortunadamente aún me quedan muchos por descubrir. Pero sin lugar a dudas, la fotografía que hoy comparto es de uno de esos lugares en los que se siente la magia.
Ya os conté en otro post que tuve la fortuna de poder alojarme en el hotel del recinto arqueológico, y disfrutar de la ciudad antigua en soledad, únicamente con el guía y otra pareja más. Este es un privilegio que agradeceré siempre, puesto que el silencio en un lugar así es un tesoro, ya que siempre está abarrotado de gente. Todo Macchu Picchu vacío, sin ningún visitante, en un atardecer maravilloso, en el que sólo se oía el agua corriente y el viento. 
La fotografía corresponde al día siguiente, por la mañana, en la que volvimos a visitar el recinto, pero ya en compañía de otros turistas.

jueves, 14 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Ruta Jardín. Sudáfrica

Sudáfrica es un país tan diverso que es todo un continente en sí mismo. Desde la Costa de El Cabo, con sus magníficos viñedos entre dos océanos, hasta los parques naturales del Norte, como el Krugger, en ese país puedes pasar desde el clima mediterráneo con su correspondiente flora y fauna, a zonas desérticas, cerca de Swazilandia y la frontera con Mozambique.
La fotografía que hoy comparto es de una de las excursiones más peculiares que he realizado en mi vida. Desde la ciudad de George, en el que hay un museo del ferrocarril, parte el Outeniqua Choo Tjoe, un tren de vapor que empezó a circular en 1928 y en el que tuve el placer de viajar hasta Knysna.
Cuentan en el pueblo que su fundador fue George Rex, al que se le atribuye ser hijo ilegítimo del Rey Jorge III. La verdad es que es un enclave fantástico, con unas viviendas de veraneo espectaculares, en el que se han asentado las fortunas más importantes del país. No en vano, cada mes de julio se celebra el festival de las ostras en los muelles de su estuario, ocupados desde hace unos años por una animada área comercial y de ocio, en la que destacan restaurantes de mariscos y pescados.
El trayecto que realiza el tren es un paseo bucólico, con un traqueteo constante, con soplidos del silbato que hace sonar el maquinista y con el vapor pasando por delante de la ventanilla. Te trasladas a la época romántica del ferrocarril, en la que viajar era una aventura al alcance de unos pocos y cada travesía algo inolvidable.

miércoles, 13 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Crac de los Caballeros. Siria

Cuando veo la fotografía que hoy comparto con vosotros me invade una inmensa tristeza. Se trata de la fortaleza del Crac de los Caballeros, situada cerca de Alepo, en Siria, sede central de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en territorio sirio durante la época de las Cruzadas.
La visitamos el año 1999 cuando Siria era un país en el que las personas sonreían y nada hacía presagiar la desgracia que ha ocurrido en ese país con la guerra civil.
El castillo, precioso tanto en su interior, salones, cocinas, patios, estancias, como en su exterior, una magnífica doble muralla, era una construcción imponente que podía verse sobre un montículo a kilómetros de distancia. No es raro, pues, que se eligiera ese lugar para construirlo ya que es una atalaya perfecta para divisar al enemigo en la lontananza. 
Fué declarado Patrimonio Universal de la Humanidad por la UNESCO, pero desgraciadamente este reconocimiento no le ha servido para evitar que sea bombardeado intensamente y destruido totalmente.
Así que os podéis imaginar las sensaciones encontradas que me asaltan: por una parte alegría por haber tenido la suerte de visitarlo y verlo con mis propios ojos, y por otra la sensación de que el ser humano es estúpido hasta la saciedad y que como decía Einstein "Hay dos cosas infinitas: El Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro".

domingo, 10 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Oudtshoorn . Sudáfrica

Viajar a Sudáfrica comporta ineludiblemente el contacto con animales. Zonas inmensas del país están ocupadas por parques nacionales en los que la vida salvaje se desarrolla en total libertad. 
Cuesta alojarse en los hoteles de los parques nacionales y olvidarte de que estás en un lugar en el que te despiertan las voces de los animales salvajes que chapotean en las charcas cercanas, o que mientras desayunas, monos blancos con largas colas están justo en el árbol que te da sombra y te bombardean con los huesos de los frutos que van comiendo.
Pero no todos los animales de Sudáfrica viven en estado salvaje, también hay animales domésticos o semi-domésticos que viven en granjas, como la de Oudtshoorn, un lugar de ensueño, situado en un pueblo precioso.
La granja ofrece visitas guiadas que explican todos los estadios de la vida de los avestruces, desde el huevo hasta la madurez. Además hay un restaurante en el que ofrecen todo tipo de platos cocinados con su carne y huevos, y una tienda en la que se pueden comprar los derivados de su piel: bolsos, zapatos, marroquinería y prendas de vestir.
Pero lo más curioso de la granja es una pista en la que puedes disputar una carrera montado en uno de esos bichos, por cierto con bastante mal humor. Ni se os pase por la imaginación que yo hiciera una cosa así!. Sólo con verlos me aterrorizan. Tienen unas uñas tan afiladas que de un zarpazo pueden abrir en canal a una persona. Así que.... lejos.
La fotografía que hoy comparto es del nacimiento de un avestruz. Tras incubar el huevo durante un largo período el polluelo empieza a romper la durísima cáscara y a hacerse un agujero por el cual salir a la luz. Es un espectáculo de la naturaleza que tuve la suerte de ver en primera persona.

sábado, 9 de mayo de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. Éfeso. Turquía

¡Si es que ya lo decía mi abuela, que para todo en la vida hay que tener un poco de suerte!. Baste como muestra este botón. A ver si no es tener suerte ser gato y nacer en el sitio arqueológico de Éfeso, en lugar de hacerlo en un apestoso callejón de cualquiera de esas metrópoli en las que nos agolpamos los humanos.
Y es que, además de disfrutar de la belleza de la arquitectura, escultura y mosaicos del lugar, cada día desfilan ante sus ojos miles de turistas que hablan lenguas dispares, visten de manera extraña (ya se sabe, durante las vacaciones nos ponemos todo lo que nunca nos pondríamos en nuestro día a día) y se comportan, unos bien y otros no tanto. Y los gatos, mientras, desde su atalaya privilegiada con miles de años de Historia, nos contemplan y se ríen por debajo de sus bigotes.